Transitando a Geocracia — Paradigma de la Gente y el Planeta y No el Mercado — Primeros Pasos

Partiendo del hecho de que salvar el planeta Tierra, nuestro hogar, cambia todo, necesitamos construir un nuevo ethos en el que la mayoría de la humanidad se comprometa con un sistema cuyo único propósito sea la búsqueda del bienestar de las personas y el planeta Tierra. Esto requiere que todos los recursos de la tierra necesarios para el disfrute de la vida de todos los seres vivos se gestionen para lograr una verdadera sostenibilidad a largo plazo. — Álvaro de Regil Castilla

La Insoportable Falta de Conciencia de Nuestra Crisis Ecológica Existencial

En los últimos dos años, el informe completo sobre la Mitigación del Cambio Climático elaborado por los científicos del IPCC, así como las investigaciones de otros centros, como el Centro de Resiliencia de Estocolmo, han confirmado sistemáticamente que seguimos una trayectoria fatal. A menos que viremos rápidamente en la dirección contraria, las probabilidades de que nos enfrentemos a catástrofes planetarias que pongan en grave riesgo la existencia de vida en nuestro planeta en los próximos veinte años son realistas y probables. El insostenible capitalismo nos mantiene engañados y mayormente inconscientes de estar al borde de un grave riesgo existencial. Por ello el gran reto es provocar la toma de conciencia y el pensamiento crítico del ciudadano común. Sólo una revolución ciudadana podrá construir un nuevo paradigma en beneficio de la gente y el planeta y no el mercado. –– Álvaro de Regil Castilla

La Tierra más allá de seis de los nueve límites planetarios

La actualización del marco de los límites planetarios revela que se han transgredido seis de los nueve límites, lo que sugiere que la Tierra se encuentra ahora fuera del espacio operativo seguro para la humanidad. La acidificación de los océanos está a punto de traspasarse, mientras que la carga de aerosoles supera regionalmente el límite. Los niveles de ozono estratosférico se han recuperado ligeramente. El nivel de transgresión ha aumentado para todos los límites anteriormente identificados como sobrepasados. Dado que la producción primaria impulsa las funciones de la biosfera del sistema Tierra, se propone la apropiación humana de la producción primaria neta como variable de control de la integridad funcional de la biosfera. Este límite también se ha transgredido. La modelización del sistema Tierra de diferentes niveles de transgresión de los límites del cambio climático y del sistema Tierra ilustra que estos impactos antropogénicos sobre el sistema Tierra tienen que considerarse en un contexto sistémico. —Katherine Richardson et al

Transferencia de Valor y Arbitraje Laboral Basado en El Intercambio Desigual: El Caso de México – Estados Unidos

El intercambio desigual es un concepto clave en las críticas marxistas al capitalismo global, que propone que el desarrollo desigual está impulsado por la retención por parte del núcleo de una parte sustancial del valor producido en la periferia. Hoy en día, la desigualdad y las transferencias de valor se deben a que las multinacionales trasladan la producción a países periféricos, donde se alcanzan niveles de productividad similares, pero las disparidades salariales no hacen más que aumentar. Este estudio destaca que las disparidades salariales son cruciales para la acumulación del capital monopolista, lo que da lugar a salarios reducidos y condiciones sociales precarias en México, con un drenaje de valor del trabajo de 135 millardos de dólares en 2023, lo que representa el 7,5% de su PIB. —Mateo Crossa Niell - Álvaro de Regil Castilla

Post-crecimiento: la ciencia del bienestar dentro de los límites planetarios

Existe una creciente preocupación de que el crecimiento económico continuo en los países de altos ingresos pueda no ser ambientalmente sostenible, socialmente beneficioso o económicamente alcanzable. En esta revisión, exploramos el campo de la investigación sobre el postcrecimiento, que avanza rápidamente y ha evolucionado en respuesta a estas preocupaciones. La idea central del post-crecimiento es reemplazar el objetivo de aumentar el PIB por el de mejorar el bienestar humano dentro de los límites del planeta. Entre los avances clave que se analizan se incluyen: el desarrollo de modelos macroeconómicos ecológicos que ponen a prueba las políticas de gestión sin crecimiento; la comprensión y reducción de las dependencias del crecimiento que vinculan el bienestar social al aumento del PIB; y la caracterización de las políticas y sistemas de abasto que permitirían reducir el uso de recursos y mejorar el bienestar humano. —Giorgos Kallis et al

Los Límites Seguros y Justos del Sistema Tierra

La humanidad se encuentra bien adentrada en el Antropoceno, la nueva época geológica propuesta en la que las presiones humanas han puesto al sistema Tierra en una trayectoria que se aleja rápidamente del estado estable del Holoceno de los últimos 12.000 años, que es el único estado del sistema Tierra del que tenemos pruebas de que puede sustentar el mundo tal y como lo conocemos. Siete de los ocho límites cuantificados a escala mundial ya se han superado. Estos se proponen como la base para salvaguardar los bienes comunes globales para todas las personas, ahora y en el futuro. — Johan Rockström et al

El intercambio desigual del trabajo en la economía mundial

Los investigadores han argumentado que las naciones ricas dependen de una gran apropiación neta de mano de obra y recursos del resto del mundo a través del intercambio desigual en el comercio internacional y las cadenas mundiales de productos básicos. Aquí evaluamos esto empíricamente midiendo los flujos de mano de obra incorporada en la economía mundial entre 1995 y 2021, teniendo en cuenta los niveles de cualificación, los sectores y los salarios. En 2021, las economías del Norte global se apropiaron netamente de 826 millardos de horas de trabajo incorporado del Sur global, en todos los niveles de cualificación y sectores. Esta apropiación duplica la mano de obra disponible para el consumo del Norte, pero drena al Sur la capacidad productiva que podría utilizarse para satisfacer las necesidades humanas y el desarrollo locales. Mientras que los trabajadores del Sur aportan el 90% de la mano de obra que impulsa la economía mundial, solo reciben el 21% de los ingresos mundiales. —Jason Hickel et al

Adaptación al Cambio Climático Basada en la Comunidad:

Según las previsiones actuales, es probable que el calentamiento global supere los 2,8 °C a finales de este siglo. Esto hace necesarias medidas de adaptación sustanciales para asegurar una base amplia para la provisión de medios de vida y la conservación de la biodiversidad. Si bien predomina la implementación de esfuerzos de adaptación tecnocráticos y de arriba hacia abajo, las deficiencias de adaptación relacionadas de naturaleza socioeconómica y ecológica son cada vez más evidentes. La adaptación basada en la comunidad (ABC), con su enfoque participativo, inclusivo y ascendente basado en las necesidades, ofrece una alternativa prometedora y poderosa. Este artículo utiliza un enfoque de revisión bibliográfica semisistémica para examinar la literatura actual e identificar los temas centrales de la ABC. —Tom Selje et al

Arghiri Emmanuel y el Intercambio Desigual: Pasado, Presente y Relevancia Futura

Parafraseando a Mao Zedong: ¿De dónde vienen las ideas? ¿Caen del cielo? No, provienen de la práctica social, de la lucha por la producción, de la lucha de clases y del trabajo científico. Existe un estrecho vínculo entre lo que ocurre en el mundo, el proyecto de las clases y los Estados, y los debates teóricos y políticos. Esta es la historia de la vida de Arghiri Emmanuel, de la que su teoría del intercambio desigual es un ejemplo paradigmático. —Torkil Lauesen

Controvertidas Proyecciones Demográficas Bajo el Colapso del Clima en 2050 — Sud y Mesoamérica en Contexto Global

Desde el sector corporativo se construye otra agresiva reingeniería en torno a los sistemas agroalimentarios globales en América del Sur y Mesoamérica. La región representa un pilar para la seguridad alimentaria global advierte la ONU en la Nueva Misión. La euforia capitalista supone 10 millardos de habitantes en 2050. Así fragua mayor productividad agrícola, innovación, digitalización y expansión de la agricultura estandarizada. Así, producen y comercializan alimentos destinados a los poblaciones con alguna o suficiente capacidad de consumo, sobreconsumo y despilfarro de alimentos con equivalentes huellas de carbono. –– Nubia Barrera Silva

Las reformas capitalistas y la pobreza extrema en China: ¿progreso sin precedentes o deflación de los ingresos?

Se cree ampliamente que la economía socialista de China tenía tasas relativamente altas de pobreza extrema, mientras que las reformas capitalistas de los años ochenta y noventa trajeron consigo un rápido progreso. Esta narrativa se basa en las estimaciones del Banco Mundial. Pero entre 1981 y 1990, cuando la mayoría de los sistemas de provisión socialistas de China aún estaban en vigor, la tasa de pobreza extrema del país era, en promedio, solo del 5,6%, sustancialmente inferior a la de las economías capitalistas de tamaño e ingresos comparables en ese momento. stos resultados indican que las políticas de aprovisionamiento socialistas pueden ser eficaces para prevenir la pobreza extrema, mientras que las reformas del mercado pueden amenazar la capacidad de las personas para satisfacer sus necesidades básicas. —Dylan Sullivan, Michail Moatsos y Jason Hickel

Revisión de la Salud Planetaria 2025 — La Una Evaluación Científica del Estado del Planeta - Resumen Ejecutivo

El informe Revisión de la Salud Planetaria (RSP) ofrece una evaluación del estado de nuestro planeta. Se basa en los Límites Planetarios («LP»), los nueve procesos que se sabe que regulan la estabilidad, la resiliencia (capacidad para absorber perturbaciones) y las funciones de soporte vital de nuestro planeta. Cada uno de estos procesos, como el cambio climático o la acidificación de los océanos, se cuantifica actualmente mediante una o dos variables de control. El informe RSP de 2025 concluye que se han superado siete de los nueve límites planetarios, y que los siete muestran tendencias de aumento de la presión, lo que sugiere un mayor deterioro y desestabilización de la salud planetaria en un futuro próximo. —Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático

“La historia del capitalismo es una historia de genocidios recurrentes” — Entrevista a Jason W. Moore, historiador y geógrafo

Hablar con Jason W. Moore es hablar de capitaloceno, concepto que propuso para “ridiculizar el pensamiento autoritario que se remonta a Malthus a finales del siglo XVIII”, donde la superpoblación era la fuente de la desigualdad. Para el historiador, geógrafo y profesor de Sociología, el cambio climático es responsabilidad de la clase capitalista y de esas 150 empresas transnacionales responsables de más del 70% de las emisiones mundiales de carbono y gases de efecto invernadero desde 1850. La crisis climática, concluye, es una cuestión laboral, una guerra de clases. Moore desarrolla la idea de ‘naturaleza barata’ y “los intentos, desde arriba, de devaluar la vida humana”. También analiza el genocidio en Gaza –“singular, pero no excepcional”– y facilita herramientas clave para organizar movimientos antisistémicos que puedan dar respuesta a un capitalismo en crisis. —Adriá Rodríguez

¿Cuánto crecimiento se necesita para lograr una buena vida para todos?

Algunas narrativas sobre el desarrollo sostienen que para acabar con la pobreza y lograr una buena vida para todos, todos los países deberán alcanzar los niveles de PIB per cápita que caracterizan actualmente a los países de altos ingresos. Esto requeriría multiplicar varias veces la producción mundial total y el uso de recursos, lo que agravaría el colapso ecológico. Además, es poco probable que se produzca una convergencia universal dentro de la estructura imperialista de la economía mundial actual. Aquí demostramos que esto puede resolverse con un enfoque de desarrollo basados en las necesidades, aumentando las formas específicas de producción necesarias para mejorar las capacidades y satisfacer las necesidades humanas con un alto nivel de calidad, garantizando al mismo tiempo el acceso universal a los bienes y servicios esenciales mediante la provisión pública y la desmercantilización. —Jason Hickel / Dylan Sullivan

Transiciones energéticas y Decrecimiento: una entrevsita a Manuel Casal Lodeiro

A propósito de la publicación de Las verdades incómodas de la Transición Energética, un grupo de estudiantes del Grado en Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid realizaron esta entrevista a su autor, Manuel Casal Lodeiro, en la primavera de 2025. —Manuel Casal Lodeiro, Francisco Alejandro Carrasco, Miguel Ángel Villar, Alejandra Santos, Aida Quiralte

¿Por qué Socialismo?" de Einstein y 'Monthly Review': Una Introducción Histórica

Albert Einstein, el físico teórico más famoso del mundo y su científico más célebre, había huido de Alemania tras el ascenso de Adolf Hitler, emigrando a Estados Unidos en 1933, donde obtuvo la ciudadanía en 1940. Sin embargo, para el FBI de J. Edgar Hoover, Einstein seguía siendo una figura peligrosa y antiestadounidense, que amenazaba la seguridad interna de Estados Unidos con su sola presencia en el país. Su publicación en 1949 de un artículo titulado "¿Por qué socialismo?" para la nueva revista Monthly Review: Una Revista Socialista Independiente fue vista así por el FBI como una confirmación directa de sus fuertes "simpatías comunistas". —John Bellamy Foster

La prioridad urgente de salvar la Amazonía

La región con mayor biodiversidad del mundo se encuentra amenazada por niveles de deforestación cercanos al punto de no retorno. Pese a ello, los países implicados no alcanzaron acuerdos en la última cumbre de agosto, celebrada en Brasil. –– David Roca Basadre

Modernización al Estilo Chino: Revolución y la Alianza Obrero-Campesina

En la ideología occidental, China ya no se percibe como un país socialista, aunque aún quedan vestigios de su legado revolucionario. Según esta perspectiva, el objetivo de la modernización en China ha sustituido al de la revolución, lo que a su vez ha desempeñado un papel importante en la estabilización del sistema capitalista mundial. En otras palabras, la integración de China en el capitalismo global ha contribuido a consolidar el proceso de globalización capitalista. En consecuencia, la modernización y la revolución, así como la globalización y la revolución, se presentan como dicotomías. Hoy en día, el mundo sigue confinado por un pensamiento dicotómico. Sin embargo, este pensamiento no ayuda a comprender el camino de China hacia la modernización socialista y la soberanía nacional desde la formación de la República Popular China (RPC) en 1949. —Lu Xinyu

Capitalismo y Pobreza Extrema: Un Análisis Global de los Salarios Reales, la Estatura Humana y la Mortalidad desde el Largo Siglo XVI

Este documento evalúa las afirmaciones de que, antes del siglo XIX, alrededor del 90% de la población humana vivía en la pobreza extrema (definida como la incapacidad de acceder a bienes esenciales), y que el bienestar humano mundial sólo empezó a mejorar con el auge del capitalismo. En todas las regiones estudiadas, la incorporación al sistema mundial capitalista se asoció a un descenso de los salarios por debajo del nivel de subsistencia, un deterioro de la estatura humana y un aumento de la mortalidad prematura. –– Dylan Sullivan y Jason Hickel

La guía integral del imperialismo en Venezuela

El secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, a manos del imperialismo estadounidense marca una nueva y gravísima escalada en la agresión sostenida contra la soberanía de Venezuela. Lejos de tratarse de un hecho aislado o excepcional, este episodio se inscribe en una ofensiva prolongada que combina guerra económica y financiera, deslegitimación política, coerción militar y producción deconsenso mediático y hegemonía cultural.Frente a la confusión informativa, la propaganda y la proliferación de narrativas especulativas, este artículo propone un marco de análisis para comprender la lógica estructural del imperialismo contemporáneo y situar este ataque en el contexto del asedio que Venezuela viene sufriendo desde hace décadas. —Alejandro Pedregal

Resiliencia climática a través de la gestión ecocultural

La crisis climática ha agravado muchos problemas ecológicos y culturales, entre ellos la vulnerabilidad a los incendios forestales y las sequías, la disminución de la biodiversidad y la justicia y equidad social. Si bien existen muchos conceptos de resiliencia social y ecológica, las prácticas ejemplares de la gestión indígena son reconocidas por haber sostenido a los pueblos indígenas y sus países durante milenios y a lo largo de los acontecimientos climáticos del pasado. California se ha encontrado en la encrucijada de muchas de estas cuestiones, y las contribuciones históricas y actuales de los pueblos indígenas para abordarlas constituyen un excelente estudio de la gestión ecocultural y el liderazgo de los pueblos indígenas para lograr la resiliencia climática. —Don L. Hankins

Ecomarxismo y Prometeo Ilimitado

En Occidente, la modernización ecológica como modelo para abordar los problemas medioambientales ha sido durante mucho tiempo objeto de críticas por parte de los ecosocialistas y de los ecologistas radicales. Por el contrario, en China, el modernismo ecológico como forma de corregir los problemas medioambientales cuenta con el firme respaldo de los marxistas ecológicos. En Occidente, la modernización ecológica, aunque en sí misma no es objetable como parte de un proceso integral de cambio medioambiental, ha llegado a representar ideológicamente el modelo restrictivo de la modernización ecológica capitalista. Aquí se sugiere que los problemas medioambientales pueden abordarse únicamente por medios tecnológicos dentro de las relaciones sociales establecidas del capitalismo en un contexto puramente reformista. A diferencia de esto, la modernización ecológica socialista, tal y como se concibe en China, requiere una ruptura con las relaciones sociales de acumulación de capital, facilitando cambios en la relación humana con la naturaleza con el fin de crear una civilización ecológica orientada al desarrollo humano sostenible. —John Bellamy Foster

«Geocracia propone establecer un contrato social con nuestro planeta» – Una conversación con su ideólogo

Con motivo de la publicación de su último ensayo (2026), Geocracia, el paradigma que va en pos del bienestar de la gente y el planeta y no del mercado, quisimos conversar con el autor mexicano para indagar en su original propuesta política. —Álvaro de Regil Castilla y Laura G. Vales

La «Teoría de la Triple Revolución» de China y el Análisis Marxista”

En lo que se conoce como la Nueva Era, que comenzó en 2012 con el ascenso de Xi Jinping como presidente del Partido Comunista de China y presidente de la República Popular China, se ha producido un avance constante de la sinización de la teoría marxista y del concepto de socialismo con características chinas, que se ha extendido a todos los aspectos de la sociedad y se ha adoptado como principio rector para toda China. Estos cambios en la progresión histórica de la Revolución China han dado lugar a diversos intentos de teorizar las tres etapas de la revolución. Aquí, sus autores presentan lo que denominan la «Teoría de la Triple Revolución». Su artículo es producto de la sinización del marxismo y está escrito principalmente para un público chino y para los marxistas de todo el mundo que han seguido el progreso de la revolución china. Dado que su argumento es de carácter lógico e histórico, debería ser fácilmente comprensible para los lectores pacientes y atentos. —Cheng Enfu y Yang Jun

La era de la electricidad ya está aquí, pero la demanda fósil seguirá creciendo hasta 2050

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) confirma que el avance de la electrificación permite avizorar una caída de los combustibles contaminantes. Sin embargo, con las políticas actuales, la demanda de petróleo y gas se mantendrá en ascenso en los próximos 25 años. En medio de la COP 30, la AIE ha publicado su informe anual que analiza y proyecta las tendencias globales de oferta y demanda energética. El documento confirma que el planeta ha entrado definitivamente en la “era de la electricidad”, cimiento indispensable para la descarbonización. Sin embargo, hay muchas señales de alerta y concluye que la ambición de los gobiernos para mitigar los peores efectos climáticos se está debilitando. —Andrés Actis

Geocracia, el paradigma que va en pos del bienestar de la gente y el planeta y no del mercado

«Organizarnos para salvarnos salvando el planeta es lo más importante que jamás emprenderemos en nuestras vidas; es nuestra última oportunidad de tener un futuro» Geocracia es un concepto por naturaleza anticapitalista. Constatando año con año cómo los poderes fácticos y no fácticos se empecinan en mantener la misma trayectoria que asegura un alto riesgo existencial para humanos y no humanos, aquí reviso y profundizo la propuesta original geocrática. La primera parte sitúa el lugar contextual donde nos encontramos desde una perspectiva política, ecológica, económica y del consumo. La segunda parte presenta la propuesta para transitar a la Geocracia, su simbiosis con la hipótesis de Gaia, su estructura y la forma práctica de implementarla. Finaliza sugiriendo cómo dar el primer paso a nivel comunitario, provocando la toma de conciencia y conformando las células ciudadanas, la forma más básica y orgánica de la transición a la Geocracia. —Álvaro de Regil Castilla

Marx y la Sociedad Comunal

El enfoque de Marx sobre la sociedad comunal tiene una importancia genuina no solo para comprender su pensamiento en su conjunto, sino también para ayudar a guiar a la humanidad más allá de la jaula de hierro de la sociedad capitalista. Además de presentar una antropología filosófica del comunismo, profundizó en la historia y la etnología de las formaciones sociales comunales reales. Esto le llevó a realizar investigaciones concretas sobre la producción y el intercambio comunales. Todo ello influyó en su concepción del comunismo del futuro como una sociedad de productores asociados. En nuestra época, la producción y el intercambio comunitarios, así como elementos de un Estado comunitario, se han desarrollado, con diversos grados de éxito, en varias sociedades socialistas tras las revoluciones, especialmente en la Unión Soviética, China, Cuba, Venezuela y otros lugares del mundo. La comprensión de Marx de la historia, la filosofía, la antropología y la economía política de la sociedad comunal/colectiva es, por lo tanto, una importante fuente de conocimiento y visión, no solo con respecto al pasado, sino también al presente y al futuro. —John Bellamy Foster

Transformación Ecológica, Agricultura

Los tres artículos de este número de la edición internacional de Wenhua Zongheng (文化纵横) ofrecen puntos de vista complementarios sobre cuestiones fundamentales para la supervivencia de la humanidad: la producción de alimentos, la agroecología, la restauración medioambiental y las energías renovables. Comprometidos con las causas de su pueblo y de toda la humanidad, los autores chinos presentan a los lectores experiencias concretas de la realidad de su país. —João Pedro Stédile

Las Comunas Socialistas y el Antiimperialismo: El Enfoque Marxista

«La antítesis directa del imperio era la Comuna» –Karl Marx, La guerra civil en Francia» Con el objetivo de determinar cuándo y dónde una comuna socialista puede considerarse antiimperialista, se examinan las propias reflexiones de Karl Marx sobre la comuna, que cobraron mayor importancia en su visión del cambio social en sus últimos años, tomándolas como una especie de modelo de lo que es una comuna socialista y antiimperialista. Mi objetivo será mostrar cómo estas reflexiones de Marx, a pesar de estar más desarrolladas en su último periodo (1870-1883), están, no obstante, conectadas con todo su aparato teórico y su proyecto. Ese proyecto implica una intervención revolucionaria en el Estado, seguida de una transformación de toda la economía y la sociedad, y es por su propia naturaleza opuesto al imperialismo. Así, si las comunas se conciben tal y como las defiende Marx, formarán parte de una estrategia anticapitalista y antiimperialista en desarrollo. —Chris Gilbert

Las derivas autoritarias del capitalismo del siglo XXI

Una batalla económica, política, cultural y geopolítica de gran magnitud se libra en el contexto de búsqueda de reposicionamiento del capitalismo y de sus autoritarias intenciones de reordenamiento geoeconómico planetario. Las búsquedas de autodeterminación son una constante histórica en América Latina y el Caribe. En distintos tiempos y contextos salen a flote propuestas de soberanía, que se constituyen en la pieza vertebral de desafiantes proyectos de cambio, a veces situados y otras sistémicos, como los que marcan la pauta del destino regional en lo que va de este siglo. A la par, son recurrentes los embates de autoritarismo que, con distintos matices, también son una constante, para mantener las condiciones de sujeción dominantes. — Irene León

Más Allá del Crecimiento

La sociedad no existe. Existen hombres y mujeres individuales, y existen las familias. Estas palabras, pronunciadas por Margaret Thatcher en 1987, reflejan muy bien la filosofía que subyace tras las políticas generadas por el llamado Consenso de Washington (1989), impuestas por Reagan y Thatcher tras la gran crisis mundial de la década de 1970. Esta filosofía y las medidas aplicadas pusieron al mercado por encima de todo e institucionalizaron las liberalizaciones, privatizaciones, desregulación, reducción o eliminación de impuestos, la ausencia de control a los mercados de capitales… El Estado desaparece para dar el protagonismo a las empresas privadas. Con ello, la desigualdad alcanzó cotas nunca vistas, creció y creció la industria armamentística y los presupuestos destinados a protección social se vieron drásticamente reducidos. Traer a colación esto tiene mucho sentido cuando hablamos de que el planeta se ha plantado, ha dicho ya basta ante la depredación de la naturaleza y el medio ambiente que estas políticas y los seres humanos han provocado. —Lourdes Lucía – Alberto Fraguas

Del Antifranquismo a Fridays for Future: el Ecologismo en España a Través de las Generaciones

Irene Rubiera y Pedro Costa nacieron con más de 50 años de diferencia, pero ambos comparten la misma pasión: proteger el medio ambiente. Cada uno de ellos representa a una generación diferente de activistas y encarna las estrategias, prioridades y retos cambiantes del ecologismo en España, desde la lucha antinuclear bajo la dictadura de Franco hasta el movimiento climático global impulsado por Fridays for Future. ¿Qué ven cuando miran atrás y cómo ven el futuro del movimiento? —Bernardo Álvarez, Irene Rubiera, Pedro Costa

Arriba

Investigación y análisis para provocar la toma de conciencia y el pensamiento crítico

Contribuimos a la liberalización de las instituciones democráticas de la sociedad, pues han sido secuestradas por los dueños del mercado. Ellos trabajan en contubernio con sus agentes del mercado, quienes, haciéndose pasar por funcionarios públicos, están atrincherados en los salones de gobierno. La clase política ha traicionado su mandato público y en cambio opera para imponer un estado mercadocrático para maximizar el valor accionario de los inversores institucionales de los mercados financieros internacionales. Éstos son dueños de las corporaciones globales y creen ser dueños del mundo en nombre de sus muy privados intereses

Nuestros campos de acción: real democracia – real sostenibilidad – salario digno – renta básica – desigualdad – huella ecológica – decrecimiento – calentamiento global – desarrollo humano – responsabilidad corporativa – derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales – consumo responsable – células ciudadanas autónomas y sostenibles ...

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Partiendo de un etos de real democracia y real sostenimiento, nosotros, la ciudadanía, trabajamos en pos del paradigma cuyo único fin es procurar el bienestar de la Gente y el Planeta y NO del mercado.

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Por qué el mundo ignora a Casandra

La realidad es nuestro problema y también nuestra respuesta. Porque, como siempre, la respuesta al problema no reside en escapar de él —simplemente no hay adónde ir—, sino en afrontarlo.

— Peter Kingsley, Realidad (2024)


La herida de Casandra
Es cierto —y conviene afirmarlo con claridad desde el principio— que la forma en que está estructurado el capitalismo como modo de civilización global, y no solo como sistema de producción, condiciona profundamente nuestra capacidad para percibir y comprender el colapso civilizatorio en curso. Esta dificultad se acentúa especialmente cuando habitamos en el centro del sistema, un centro que, para sostenerse como tal, ha tenido que provocar de manera recurrente colapsos parciales o locales en las periferias salvajes, atrasadas o subdesarrolladas —las antiguas colonias—, hoy nuevamente saqueadas y abandonadas a su suerte.

El capitalismo tardío ha logrado convertirse en una maquinaria integral de control simbólico, afectivo y existencial: la Megamáquina de la que habla Fabian Scheidler (2024), que penetra, transforma y regula todas las dimensiones de la vida. Como bien sabemos, no se limita a explotar trabajo o recursos: produce subjetividades, moldea formas de sentir, filtra las emociones colectivas y diseña los marcos de lo decible y lo imaginable. Se ha convertido en una estructura ontológica que impone qué se puede percibir, qué se puede decir y sobre todo qué se puede creer.

 

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Refutando la idea hueca de la policrisis

Por qué la crisis estructural del capitalismo lo abarca todo

Es un lugar común que el mundo, en el primer cuarto del siglo XXI, se enfrenta a múltiples crisis multifacéticas que amenazan a toda la civilización mundial y al futuro mismo de la humanidad. El desorden del mundo contemporáneo es tan omnipresente que la ideología dominante ha optado por una sola palabra para describirlo: «policrisis».

Sin embargo, cualquiera que quiera saber qué es la policrisis y de dónde proviene —más allá de representar crisis entrecruzadas y aceleradas, cada una con sus propias causas, pero hoy entrelazadas— se encuentra inevitablemente con un muro en blanco. Lo mismo ocurre cuando se plantea la cuestión de las soluciones concretas a esta policrisis global: no se ofrecen soluciones. De hecho, la vacuidad del concepto de policrisis no es accidental, sino intencionada, a lo que el concepto debe su importancia primordial en la ideología recibida.

 

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  ¡Nuestros Boletines!
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 La Insoportable Falta de Conciencia
 The Living Wages  item2a2a
¡Invierno-Primavera 2026!
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Decrecimiento y florecimiento, o seguir igual y perecer en el trayecto

Si realmente deseamos un porvenir digno y floreciente para las generaciones futuras no queda mas que decrecer eliminando de tajo nuestra cultura consumista

En lo que va de siglo, en el sector que ya tiene plena consciencia de la crisis planetaria, se ha llamado, cada vez con mayor frecuencia, al ciudadano común a mirar de manera urgente a la necesidad de reducir drásticamente nuestro consumo. Llamamos a cortar el consumo de energías fósiles, a abandonarlas y reemplazarlas por energías renovables, a eliminar nuestros hábitos consumistas, a cuidar de la naturaleza, a todo nuestro planeta, a Gaia, pero no hemos logrado trascender el imaginario ciudadano para tomar consciencia de que o cortamos nuestro consumo o enfrentaremos un enorme riesgo existencial. Esto es porque el capital se ha encargado sistemáticamente de impedirlo, enajenándonos de nuestra esencia. Este no solo nos aliena en el trabajo humano y en las relaciones sociales, de nuestro sentido de identidad con la comunidad a la que pertenecemos y de la naturaleza de la que nuestra especie forma parte, sino impidiendo que se hable del impacto del sistema capitalista sobre nuestro planeta, nuestro hogar. En efecto, el capitalismo nos aliena de nuestra esencia, acosando a diario a las sociedades con su discurso prometeico de que la tecnología puede con todo y de que la felicidad está en tener —y no enser— y, por tanto, hay que esforzarse para poder poseer y consumir.

El hecho es que la enorme mayoría de los estudios publicados por la comunidad científica han sonado la alarma consistentemente en lo que va del siglo, que, de no cambiar urgentemente la trayectoria insostenible que seguimos actualmente bajo el capitalismo, enfrentaremos catástrofes planetarias. No solo del cambio climático, el más visible, sino de otros ocho procesos planetarios esenciales que brindan las condiciones necesarias para el florecimiento de la vida y su sostenimiento. De no hacerlo, enfrentaremos tan pronto como en 2040 múltiples catástrofes que redundarán en quizás millones, si no millardos de muertes humanas en las décadas posteriores. Así mismo, estamos bien encaminados en materializar la sexta extinción masiva de las especies y la probable extinción de la vida en el planeta tal como la conocen quienes logren sobrevivir. Esto constituye el colapso civilizatorio y el enorme riesgo existencial. Un colapso que, irónicamente, precisamente la pregonada civilización, eminentemente la occidental, es su precursora directa por su naturaleza capitalista, belicista, colonialista y racista, cuyo emblema es sin duda Estados Unidos.

Este ensayo se basa en el paradigma geocrático que vengo desarrollando desde 2020, que propone reorganizarnos para cuidar a nuestro planeta porque, para cuidar de nosotros, es necesario anteponer las necesidades del planeta a las nuestras. La última versión recién publicada de Geocracia se encuentra aquí.

Este ensayo en particular, se enfoca en demostrar que es perfectamente posible revertir la trayectoria distópica que seguimos y que esto se lleva a cabo aplicando la lógica del mercado, ejerciendo nuestro poder de consumo. Primero, se argumenta que es claramente posible reducir en gran medida las reacciones de nuestro planeta a la crisis en que el capitaloceno lo ha metido después de haber gozado del equilibrio necesario del que se disfrutó a lo largo del periodo del holoceno. Esto se logra cambiando nuestro sistema de vida, mediante un cambio cultural, decreciendo nuestro consumo de recursos a estilos que nos permitan disfrutar plenamente de la vida al tiempo que cuidamos del planeta, manteniéndonos dentro de los límites planetarios necesarios para su estabilidad, viviendo mucho mejor consumiendo menos de todo. En Geocracia, el decrecimiento es una consecuencia del cambio cultural y no un modelo ni un fin en sí mismo. El fin es salvarnos salvando nuestro planeta al reemplazar el capitalismo. Segundo, hay una manera clara de convencer a la mayoría necesaria para materializar dicho cambio, reemplazando la trayectoria distópica que estamos siguiendo inconscientemente mediante el subterfugio de la cultura del consumismo. Esta sucede siguiendo la lógica del mercado, adoptando una nueva cultura de consumo sostenible dirigida a satisfacer nuestras necesidades reales y universales y desechando todo lo que el mercado nos inculca que debemos consumir, aunque sea absolutamente innecesario y dañino para la gente y el planeta. En efecto, la lógica del mercado es la única que incide significativamente en la toma de decisiones de los gobiernos, porque al adoptar la nueva cultura de consumo geocrático, el golpe al sistema es directo, obligando a los gobiernos a cambiar el grueso de sus políticas económicas, sociales y ambientales en beneficio de la gente y el planeta y en detrimento de capital. Además, independientemente del ritmo con que los gobiernos reemplacen sus políticas, la gente y el planeta se verán beneficiados a partir de la caída del consumo. Finalmente, aplicando la lógica del mercado, además abre la puerta para organizarnos en comunidades geocráticas rurales y urbanas bajo distintas formas de organización social (nación, provincia, municipio, ciudad, comunidad, aldea…), más allá del concepto de estado-nación que cada vez es más obsoleto.

 

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«Geocracia propone establecer un contrato social con nuestro planeta»

Una conversación con su ideólogo

Con motivo de la publicación de su último ensayo (2026), Geocracia, el paradigma que va en pos del bienestar de la gente y el planeta y no del mercado, quisimos conversar con el autor mexicano para indagar en su original propuesta política.

Biografía introductoria
Álvaro de Regil Castilla es director ejecutivo de La Alianza Global Jus Semper, organización que desde 2003 impulsa el salario digno como base de cualquier sociedad sostenible y democrática. Puso en marcha la iniciativa Salarios Dignos Norte y Sur (LISDINYS), referente internacional en la denuncia del intercambio desigual mediante el arbitraje laboral en las cadenas globales de suministros generada por la globalización corporativa. Es, además, miembro fundador del Observatorio Internacional de Salarios Dignos (OISAD) en la Universidad La Salle en Ciudad de México.

Desde 2015, su labor se centra en promover la necesidad de construir el imaginario de un nuevo paradigma en pos del bienestar de las personas y el planeta en un entorno verdaderamente democrático, libre del capitalismo. Como parte de este concepto transformador, trabaja en los ámbitos de los derechos laborales, las empresas y los derechos humanos, la economía de decrecimiento/estado estacionario, la renta básica y la drástica reducción de la huella ambiental de la humanidad como única forma de lograr la sostenibilidad de la vida en nuestro hogar: el planeta Tierra.

Álvaro es también colaborador de la visión y la praxis transformadora de la Iniciativa de la Gran Transición del Instituto Tellus en Boston, Massachusetts, y consultor sobre las causas subyacentes de la inmigración con varias organizaciones comunitarias en California y con la Universidad Luterana de California.

Conceptos de partida
Laura G. Vales: Han pasado 5 años desde que escribiste la primera versión de Geocracia, una propuesta que cuenta a día de hoy con una estructura mucho más forjada. ¿Cómo resumirías este paradigma para una ciudadanía que ya percibe que el sistema actual está en crisis, pero no sabe hacia dónde mirar?

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Estrategias Sistémicas para una Transición Complicada

Este post resume mi ponencia del 11de julio de 2025 en el Curso de Verano de la Universidad de Cádiz Remedios para un Planeta en Crisis. La charla se titulaba Estrategias para otro modelo energético posible para otros mundos posibles y venía después de las de Antonio Turiel, Alicia Valero, Ferran Puig, Antonio Aretxabala y José Luis Yeltes que habían definido ya claramente los problemas de límites energéticos, materiales y ecosistémicos. El objetivo de esta ponencia era buscar soluciones y utilicé para ello las herramientas de la dinámica de sistemas.

 

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 Transitando a Geocracia — Paradigma

La Revolución del Esquisto, el Imperialismo Energético de EUA y la Dependencia de México

El imperialismo de los EUA se ha basado históricamente en su control de los combustibles fósiles a escala mundial, utilizándolo como mecanismo fundamental de poder geopolítico y dominio global. A principios del siglo XX, EUA se erigió como el principal productor mundial de petróleo, afianzando su poder imperial en las estructuras del capitalismo basado en los combustibles fósiles. Los gigantes petroleros corporativos, como el cártel mundial de las Siete Hermanas (Standard Oil of New Jersey [Exxon], Gulf Oil, Texaco, BP, Shell, Mobil y Chevron), eran formaciones monopolísticas impulsadas por la fuerza imperial, que permitieron el ascenso industrial de EUA y su influencia global. A medida que la producción de combustibles fósiles de EUA alcanzó el «pico del petróleo» y las reservas nacionales de petróleo disminuyeron desde mediados del siglo XX, EUA pasó de una supremacía basada en la extracción a un modo de gobernanza imperial centrado en el control de los flujos energéticos mundiales basados en los combustibles fósiles. Esta transición estratégica, que se vio acelerada por las crisis petroleras de la década de 1970, marcó una creciente dependencia de mecanismos coercitivos: intervenciones militares, cambios de régimen y manipulación económica en regiones ricas en petróleo, especialmente en Oriente Medio y el Sur Global.

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Licencia de Creative Commons
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La Gramática de la Resistencia: Repensar Palestina Más allá de la Compasión y el Miedo

Cada vez es más difícil hablar de Palestina sin caer en uno de los dos registros dominantes del discurso occidental: por un lado, un humanitarismo que evoca compasión pero deja intactas las estructuras de dominación; por otro, un realismo estratégico que calcula sin poder imaginar. En ambos casos, la resistencia palestina queda vaciada de contenido, reducida a una patología emocional o excluida del ámbito de la racionalidad política. Cuando no se compadece, se criminaliza. Y, cada vez más a menudo, esta criminalización lleva las marcas familiares de la islamofobia: la resistencia se enmarca como terrorismo, la supervivencia como amenaza y el pensamiento como radicalización potencial.

Empero, a medida que se multiplican las manifestaciones a favor de Gaza en toda Europa —a menudo marcadas por un despertar tardío, condicional y, en ocasiones, autoexculpatorio de la conciencia—, sigue habiendo una lección que ninguna indignación intermitente puede ocultar: la resistencia palestina precedió a este momento, persiste a través de él y padecerá más allá de él, no como una reacción desesperada, sino como una propuesta para el mundo. Es una resistencia que piensa, crea y vislumbra futuros. No busca la aprobación de arriba, sino que apela a toda conciencia política que no esté dispuesta a rendirse al orden imperial.

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Geocracia, el paradigma que va en pos del bienestar de la gente y el planeta y no del mercado

Organizarnos para salvarnos salvando el planeta es lo más importante que jamás emprenderemos en nuestras vidas; es nuestra última oportunidad de tener un futuro
 

A partir del momento en que tomé conciencia de la crisis planetaria, allá por 2010, comencé a reflexionar y luego a imaginar cómo podemos los humanos vivir en armonía con la naturaleza. Me consternaba que, a la vista de la trayectoria que actualmente seguimos, resulte imposible que la vida de nuestra especie se mantenga dentro de los límites planetarios necesarios para la reproducción y el sostenimiento de la vida y la salud de nuestro hogar, el planeta Tierra. Después de mucho investigar e interactuar con una comunidad cada vez más preocupada por la crisis planetaria, en 2020 publiqué una propuesta para imaginar y proponer cómo abandonar el actual paradigma. Se trata de transitar hacia un imaginario que garantice una vida digna, placentera y sostenible para las generaciones futuras al cuidar las necesidades de Gaia, la biosfera de nuestro planeta, para mantener las condiciones necesarias para el florecimiento y conservación de todas las formas de vida. Geocracia es un concepto práctico cuya dialéctica va directamente en contraposición con el actual paradigma mercadocrático; por lo que se debe colegir que es por naturaleza anticapitalista. Cinco años después, constatando año con año cómo los poderes fácticos y no fácticos se empecinan en mantener la misma trayectoria que asegura un alto riesgo existencial para humanos y no humanos, reviso y profundizo la propuesta geocrática. Esta viene fortalecida con los comentarios de colegas y nuevas investigaciones publicadas por una diversidad de autores que constatan que la actual trayectoria seguida por la humanidad nos lleva directo a nuestro despeñadero final. La primera parte sitúa el lugar contextual donde nos encontramos desde una perspectiva política, ecológica, económica y del consumo. La segunda parte presenta la propuesta para transitar a la Geocracia, su simbiosis con la hipótesis de Gaia, su estructura y la forma práctica de implementarla. Finaliza sugiriendo cómo dar el primer paso a nivel comunitario, provocando la toma de conciencia y conformando las células ciudadanas, la forma más básica y orgánica de la transición a la Geocracia.

 

 

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Las Dinámicas Tecnológicas del Crecimiento y la Estabilidad

Capítulo 7 del libro del autor "La Física del Capitalismo"
 

La ecosfera es capaz de gestionar y asimilar una gran cantidad de residuos humanos y energía de baja calidad sin sufrir una desestabilización grave. Sin embargo, nuestra era actual de capitalismo industrial está poniendo a prueba esa afirmación de todas las formas posibles. Según la Agencia Internacional de la Energía, un vehículo eléctrico típico requiere seis veces más minerales que un vehículo convencional de gasolina. Una planta eólica terrestre típica necesita nueve veces más minerales que una central eléctrica convencional de gas. Desde 2010, cada nueva unidad de generación de energía ha requerido, de media, un 50 % más de recursos minerales. Pero, a pesar de la impresionante magnitud de esta transición, el mundo sigue consumiendo más energía, emitiendo más gases de efecto invernadero y batiendo nuevas marcas en la concentración atmosférica de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. Esto se debe en gran parte a que la transición hacia las energías renovables sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles, ya que los minerales en bruto se extraen y transportan utilizando vehículos que funcionan con combustibles fósiles.

La tecnología existe en el contexto de los mercados financieros y de materias primas, que están controlados y diseñados por ciertos grupos para obtener resultados concretos. Incluso ante mejoras de eficiencia en toda la economía, unas tasas más elevadas de espectralización bajo el capitalismo aumentarán la escala energética agregada de nuestra civilización, imponiendo así una mayor presión y más perturbaciones a los ciclos naturales de la biosfera. Estas intensas perturbaciones repercutirán entonces en la propia civilización humana, haciendo que se doble y se pliegue ante toda la presión ecológica colectiva que se está acumulando rápidamente.

Además, la idea de que podemos hacer más con menos es seductora, pero hay varias razones por las que esta estrategia fracasará a largo plazo, si decidimos seguir aplicándola. La razón más fundamental es que la naturaleza impone límites físicos absolutos a la eficiencia que ningún avance tecnológico puede superar. Las ganancias de eficiencia agregadas para economías enteras casi siempre se asocian con mayores niveles de uso y consumo de energía, no con menores. Los aumentos en la eficiencia energética se utilizan generalmente para expandir la acumulación y la producción, lo que conduce a un mayor consumo de los mismos recursos que se suponía que las mejoras de eficiencia iban a conservar. Así, una persona que condujera un Tesla habría producido aproximadamente las mismas emisiones de carbono que alguien que condujera un Honda Accord.

La mayoría de estos debates tienen en común que se desarrollan dentro del marco ideológico de las economías capitalistas. La razón por la que las élites plantean las posibles soluciones a nuestros problemas globales comunes como una simple cuestión de retoques tecnológicos es simplemente porque eso es lo que les permitiría preservar su riqueza y poder, y mantener el statu quo del que se benefician. Los capitalistas son los depredadores alfa de las clases dominantes, y los capitalistas de cualquier lugar y en todas partes son maestros del engaño y la distracción.

Teniendo en cuenta todos estos retos, una estrategia de energías renovables basada en la «Santísima Trinidad» —eólica, solar e hidráulica— es el camino más plausible y realista hacia el futuro. Una transición radical y rápida hacia las energías renovables puede y tiene que tener lugar, pero solo si va acompañada de recortes masivos en el consumo energético total. La generación de electricidad puede experimentar una transición radicalmente rápida hacia las energías renovables; no existe ningún obstáculo tecnológico en este sentido. El problema son exclusivamente las barreras sociales y políticas.

Necesitamos nuevas instituciones políticas y económicas que den prioridad a la estabilidad a largo plazo de nuestra biosfera, así como a las preocupaciones económicas de los trabajadores de todo el mundo. Y para llegar a ello, tendremos que comprender mejor la compleja relación entre la sociedad, la energía y la tecnología; es decir, comprender cómo las acciones de las instituciones sociales que rigen nuestras vidas afectan a las dinámicas energéticas y tecnológicas que, cada vez más, rigen la ecosfera global.

 

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